Entre culturetas gafaspasta y modernillas que se creen Amelie... el esnobismo actual se refuncionaliza para dar trabajo a observadores urbanos y estudiantes de ciencias sociales.
Si bien es cierto que resulta imposible que todas tus actitudes, gustos y preferencias sean configuradas únicamente a partir de una experiencia sensible, personal y directa; y en este sentido "...el hombre, sólo se ha convertido en hombre, por imitación" (referencia olvidada...); en algunos estratos de la sociedad aún moderna, los límites entre ser, querer-ser y sobre todo aparentar-ser dieron lugar al universo snob.
Neohippies orgánicos, ecologistas de walmart, turistas revolucionarios, cinéfilos a la Hollywood, lectores de contratapas, nuevos ricos y villamelones, exhiben con torpeza su exploración de identidades, límites y aceptación. En un mundo donde las batallas simbólicas (incluidas invasiones simbólicas) están a la orden del día, las tensiones generadas entre quienes viven la comodidad de las certezas instaladas y quienes deciden rebasar el rol que les es asignado para explorar todo cuanto pueden o no ser... dan lugar a un repudio purista entre viejos- snobs y nuevos - snobs.
Las poses son puestas en escena como experimentos identitarios, algunas permanecen y se convierte en normalidad y "cultura", quiero pensar en los primeros snobs europeos que consumían chocolate o tabaco... con cierto aire incómodo de excentriquillos importadores de brebajes desconocidos; o algunos indígenas en islas tropicales que prueban por primera vez el helado de cereza... todos snobs. Siglo XVII, europeos comiendo tomates = snobs! / Siglo XVIII, Boston deja de beber té = snobs! /... 1994, todos fumamos pipa = snobs...
La categoría peyorativa del esnobismo, es también un contenedor de miedos y prejuicios, ¿cuáles son los límites y en función de qué tendríamos que definir la autenticidad...?
