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viernes, 27 de mayo de 2011

El rabioso ataque de las masas locas

Últimamente ha dado por observar con asombro las movilizaciones alrededor del mundo, se hace mucho énfasis en la importancia de las redes sociales y en cómo éstas han sido esenciales para estos "cambios sociales"; a mí, en cambio, me llama la atención que le den tanta importancia a la cantidad de gente que una causa junta, en lugar de prestarle atención al efecto del día siguiente. Las redes sociales, por supuesto, son importantes, porque permiten que montones de personas con causas en común se junten, aún siendo desconocidas, y además facilitan que se organicen rápidamente, pero...¿desde cuándo las masas son sorprendentes?
Cuando cayó el muro era impresionante ver la cantidad de personas que participaron, tomaron las calles y derrocaron la tiranía bajo la que vivían, y a la mañana siguiente, al mes siguiente, a la década siguiente, Berlín oriental es más feo que Occidental, los países ex miembros de la unión soviética no se han recuperado y Rusia es un paraíso de la mafia y la trata de personas...¿Quué beneficios trajo entonces la movilización? Depende del cristal con que se mire, pero el punto de todo esto es, que de nada sirve juntar una masa rabiosa, gritona, enemiga de lo que sea, si es esa la misma masa que reproduce una cultura jodida que le fastidia la existencia.
Los musulmanes se manifiestan gracias a facebook!! ...¿y luego? qué se supone que sigue, fundamentalismos? un nuevo dictador? democracia? cuál sería la diferencia? más libre mercado para el mundo islámico?
En el caso de los madrileños que tomaron las calles...viven en un país jodido, dividido en chorrocientas mil tribus regionales que hablan dialectos distintos y odian a los demás, que si son vascos, que si son andaluces...anda, cambia el modelo político, cambia la economía española, es más, cambia la moneda si quieres, y qué ganas? nada, porque son los mismos gachupos de siempre con sus ideas de siempre...
Aterricemos este desencanto con un ejemplo básico...en México un fulano pide la renuncia del secretario de seguridad pública porque le mataron a su hijo y "ya estamos hasta la madre"...bueno, pues en dónde estaba ese fulano con todos los muertos anteriores...seguro rascándose la panza en su casita, y los que marcharon con él diciendo "no más sangre, ya van 40000 muertos" habrán notado que entre esos cuarenta mil hay policías y militares asesinados, cuerpos de narco fosas y narco tambos con ácido? Renuncia el secretario, renuncia el presidente, renuncia el gobierno...y luego? Ya se acaba la "guerra" (que no es guerra, por cierto)...y luego? Volvemos a ser el país de no pasa nada, lleno de drogadictos, trata de personas, tráfico de órganos y armas....y luego señor Sicilia??? El problema está en que la misma muchedumbre que pide paz y seguridad paga mordidas, corrompe, pelea, reproduce su miseria...de qué nos sirve que salgan a obstruir la vialidad???
El mayor problema con las masas es que son eso, masas, no piensan, no razonan, no están proponiendo leyes, ni modificando su modus vivendi, la suma de las acciones individuales a favor de una causa es más útil que salir a estorbarle al mundo con consignas y pancartas...No hay propuestas, no hay alternativas, ni siquiera tienen una clara idea de qué es lo que quieren, ni cómo lograr objetivos para el bien común...¿Cuál es la sorpresa? Que usaron internet???!!!!
No deberíamos prestarle tanta importancia a la masa...dijo Schiller con sabiduría que un hombre que por lo común se consideraría una persona sensata y respetable, en la masa se convierte en bruto...Así que lo único que me dejan sus "movimientos sociales" -que sólo son marchas de gente que ama quejarse sin proponer- es la moraleja de que estamos en la época de los Ciber-brutos....

MOVIMIENTO EN LA RED

Por: Kristina Velfu

Lo que fue duramente juzgado como elemento de enajenación, soledad y socialización falsa sorprendió al mundo en fechas recientes con su faceta de elemento cohesionador y organizativo de activismo colectivo. El internet y las redes sociales, que parecían condenar a la juventud al trabajo en casa, pasivo, sin horarios, en pijama y sobre todo en -soledad anticonspiración- se rebeló como el elemento facilitador de lo opuesto: El movimiento social.

Las redes globales de comunicación constituyen, más ahora que nunca, la infraestructura básica de los movimientos sociales y proporcionan el terreno para la producción, contestación y difusión de prácticas y discursos específicos. Superan las barreras de lo local y procuran la visibilidad trasnacional de la lucha.


En las nombradas wikirevoluciones en África y en la Spanish Revolution, quedó demostrado que
es practicamente imposible interceptar el mensaje. Encontrar al primer emisor es el reto. No hay liderazgos: se acabaron los caudillos.

Internet significa la libre comunicación global, hecho que pone en aprietos al poder que siempre se ha basado en el control de la comunicación. En los ejemplos más recientes de organización colectiva en torno a una causa fué casi simultanea la solidaridad de la comunidad internauta global.


En tanto Facebook y Twitter generan disposiciones culturales y socieales a la colectividad por muy abstracta que parezca.
La red es más omnipresencia que aislamiento.

Aunque las redes sociales fueron elemento básico para que se iniciaran las movilzaciones y continuaron siendo pieza clave para el manejo de la información en el resto del mundo, una vez que los jóvenes salieron a la calle se toparon con lo de siempre: la violencia e intimidación.

jueves, 26 de mayo de 2011

Acampar en Sol, Caminar 3 días hacia DF, Lanzar piedras en Gaza... ¿Quienes son?

Tengo la idea de que mi generación es de lo más ochentera y "americana" del mundo, nacimos del lado que "ganó", aquí la caída del muro significó una escena televisiva y si acaso una que otra lágrima de nostalgia, al otro día despertamos y ya habíamos perdido todo el amor por los ruskies. De modo qué... crecimos instalados, creyéndonos parte de "El camino", lo que quedaba no se podía ya cuestionar desde el sacrosanto Presidium del Sóviet Supremo de la URSS, si acaso... se podía discutir democráticamente bebiendo coca cola en el McDonalds de la Plaza Roja.
Sospecho que nos viene muy natural el individualismo, bajo la premisa de "cada quien hace lo que se le da su regalada gana", adoptar compromisos honestos con voluntades colectivas, se convirtió cada vez más en un cliché o un sueño guajiro.

No somos más esos guerrilleros latinoamericanos, pasionales e antiimperialistas, definitivamente no. Insistimos tanto en escenificar el sueño revolucionario que terminamos por descubrir sus más grotescos rasgos de pesadilla. El sistema mismo construyó reservas para combatientes:: "románticos y fumadores... a escoltar tojolabales en las montañas", las resistencias se convirtieron literalmente en caracoles... pequeños, babosos, hermafroditas, comestibles, autorreferenciales y lentos.
Pero el hecho de que ni yo, ni otros millones de jóvenes seamos "El Ché y Tania la guerrillera", no quiere decir que seamos estúpidos, acríticos, o conformistas. Existe en nosotros, como existió en las generaciones anteriores, y quizás desde siempre, esa capacidad de darnos cuenta y construir esperanzas, en el último de los casos, un Síndrome de Fourier que nos impulsa a reaccionar continuamente ante "el mundo tal como es". También somos seres humanos que aman, anhelan, detestan, subjetivan y saben gritar "Ya basta".
Pero no sólo eso, la lucha en nosotros, tan aparentemente educaditos viendo Plaza Sésamo y comprando chácharas en Zara, está introyectada de manera distinta, de manera inédita diría yo, quizás menos profunda pero mucho más creativa y extensa, salta desde facebook, hackea a Santander, y atraviesa lo que comemos y lo que compramos. No sólo tomamos el espacio público... acompañándonos desconocidamente, no sólo gritamos o callamos con pancartitas y velas. Diseñar otro mundo, hoy significa decidirlo en cada instante, la resistencia deviene imaginación, no es sólo un "muerra el capitalismo...", no buscamos obsesivamente el antagonismo, empezamos a interesarnos por el Otro, ser distintos ya no implica un camino único, ser un nuevo "nosotros" significa nombrarlo y serlo aquí y ahora, en acto.

Me niego a sentirme sorprendida ante las movilizaciones del mundo, me gusta pensar que ante semejante crisis de... TODO, no tendría porque ser diferente.

¡ El pueblo unido (por el facebook) jamás será vencido!

En los últimos meses el mundo ha visto muchos países levantarse y organizar unas movilizaciones contra malos gobiernos. Hay las revoluciones árabes, que yo personalmente no definiría revoluciones como las formas de gobierno del mundo árabe son totalmente distintas de las nuestras. En los países árabes hay dictaduras o monarquías absolutas, que son casi lo mismo porque el pueblo no tiene algún poder de decidir nada. Las revoluciones árabes según los expertos sociólogos internacionales son guiadas por los extremistas islámicos que nada de espontaneo tienen.
Las europeas, de lo contrario, son espontaneas protestas de gente que está harta de malos gobiernos y del paro. La gente lucha por unos derechos básicos que cada democracia tendría que garantizar. Estas movilizaciones son algo que nace de las redes sociales, la gente decide juntarse en una plaza de un día a otro, y hay un “contagio” inmediato , la noticia se difunde y la gente aparece. Las redes sociales representan una ayuda muy valiosa para estas cosas, pero el riesgo que se corre es que estos movimientos sean volátiles. Nazcan rápido y queden en la nada y la gente se olvide de ellos en un par de meses. Es esto que básicamente las diferencias con las revoluciones del pasado, que quizás tardaban más en ser organizadas pero eran más efectivas y la gente creía más en poder cambiar el mundo. Las de hoy me parecen pequeñas llamas que si no se juntan corren el riesgo de apagarse.
Ya no son luchas para unos ideales profundos sino son actos de rebeldía por parte de gente satura de unas situaciones que les afectan directamente. Yo creo que se ha perdido la ilusión que la gente tenía en 1968.